domingo, 4 de diciembre de 2011

Por favor di de una vez, que es lo que quieres de mí.
No puede ser que las cosas se queden así.

Como la triste canción que yo escribí para ti.
Como el maldito silencio que llega hasta mí.
No te querrán como yo, como yo te quise a ti.

Y vivirás de un recuerdo que hiciste morir.
Fuimos ninguno de dos, fuimos Abel y Caín.
Fuimos un cielo que llueve y se aleja de aquí.

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